¿Temporada salvada? Que viene el lobo….

En términos hoteleros ya estamos rozando el final de la temporada de verano, para unos cuantos supondrá un alivio (hoteles de ciudad no vacacional) y para otros el fin de una temporada absolutamente irracional basada en el sobresalto, las ofertas y la mayor dependencia del negocio online tanto de los portales “tradicionales” como de los de paquetes y ofertas flash.

Ahora decimos a boca llena que prácticamente hemos llenado todas las plazas disponibles, que se ha salvado la temporada y que nos ha ido más o menos como el año pasado, pero a costa de una pérdida alarmante de rentabilidad que hace insostenible el mantenimiento de los negocios y menos su actualización.

Ejemplos de rentabilidad bruta del 10% en plena temporada (hoteles vacacionales), eso sin pagar renta o financieros, sin amortizaciones y resto de cánones, por lo que de negocio nada de nada. Se saca para pagar nóminas, facturas increíbles de electricidad y a los esforzados proveedores a los que hay que ponerles un altar en general. No solo son capaces de darnos servicio y aguantar los pagos diferidos, sino que además les seguimos poniendo el pie en el cuello para que nos ayuden a sobrellevar este desastre económico que tenemos sobre nosotros.

Volviendo a lo que nos ocupa, la temporada en general ha estado en línea con el año pasado, precios altos durante dos semanas y ofertas de todo tipo en el resto de ellas, la primera quincena de septiembre parece que no va a ser dramática y después, a soportar el largo valle de lágrimas hasta conseguir que volvamos a ser foco de atención del turismo extranjero.

Para los hoteles de ciudad empieza la nueva etapa, otra vez con precios por debajo de coste (si, así es y se puede demostrar) durante la temporada de verano -hotel de cadena nacional 4* en Madrid a 34€ iva incluido- y con la esperanza de lograr un otoño que ayude a mejorar los terribles resultados de estos últimos 8 meses. El año en ciudad está perdido, incluso en Barcelona que había conseguido aguantar bien en esta etapa de crisis, los precios medios están por debajo del periodo anterior y los márgenes ya no existen, por lo que nos queda ver un otoño caliente en cuanto a vuelta a negociar con bancos y propietarios para lograr ajustar rentas/financiación además de los tan cacareados cierres de hoteles.

El lobo viene en otoño y vamos a ver cómo los zombies que malviven secuestrando la caja diaria van a tener que ser enterrados y veremos grandes hogueras llenas de activos que en otro momento fueron rentables. D.E.P. sector hotelero tal y como lo conocemos.

Ramón Garayar
CEO

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