Compra de hoteles al son de los brotes verdes

Con el peregrino argumento del récord histórico de número de turistas en este año nos quieren vender que la crisis en el sector hotelero es tiempo pasado y que las oportunidades de compra de hoteles a “buen precio” hace que los inversores internacionales muestren su interés por nuestro mercado.

Los hoteles son un negocio pero no son edificios con uso múltiple donde puedes variar de actividad dependiendo del momento económico. El valor del hotel está directamente relacionado con la rentabilidad del negocio y con los márgenes que de él se pueden obtener para pagar los gastos propios de la explotación y hacer frente a la financiación de la compra del edificio o al pago del correspondiente arrendamiento.

Entendido lo anterior ahora nos vamos a ver que pasa con esa “ingente” cantidad de turistas venidos del exterior. Salvo excepciones muy concretas nuestro modelo de negocio hotelero sigue anclado en el pasado pero con más tecnología y con mayor competencia.

El negocio lo sigue haciendo el intermediario, con pocos costes directos, inversión en publicidad y posicionamiento, alto poder de negociación y escandalosos porcentajes de comisión que en muchos casos superan ampliamente el 20%.

No nos engañemos, excepto cuatro visionarios que han acertado en el producto y el lugar (Ushuaia por ejemplo, W Barcelona, …) los demás nos tenemos que conformar con llegar a un GOP (Gross Operating Profit) positivo y, con mucho tiento y a base de ajustes, lograr un break even en última línea.

Entonces la rentabilidad para el inversor, ¿dónde esta?

La rentabilidad está en la proyección de una cuenta de explotación que nos haga visualizar una mejora del precio medio, de la ocupación aupada por una recuperación del mercado doméstico y una atracción de un mercado internacional que venga a España por ser como es y no por precio de derribo y por comodín ante las desgracias de países del norte de África y de otros destinos castigados por fatalidades de todo tipo.

En resumen, el valor de un hotel viene dado por lo que es capaz de generar como negocio y para ello las premisas son las mismas de siempre: localización, gestión profesional y capacidad de comercialización.

La gestión profesional y especializada en el sector son fundamentales para invertir en el negocio hotelero en un marco de seguridad y rentabilidad.

Ramón Garayar

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